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Optimizar rutas no sirve de nada si no tienes en cuenta estos 4 factores

Ninguna empresa de transporte quiere que su mercancía llegue en malas condiciones, ni por supuesto más tarde de lo acordado con el cliente.

 

Ahora bien, si perteneces a una compañía de este sector, serás perfectamente consciente de que existe más de una causa que puede provocar retrasos a la hora de entregar el producto: horarios de mayor volumen de tráfico, accidentes en la carretera, averías en los vehículos, defectos en la cumplimentación de las etiquetas del envío, etc.

 

Con el avance de las tecnologías en el sector del transporte, las organizaciones cada vez tienen mayor capacidad de anticiparse y evitar estos problemas mediante la optimización de rutas: un proceso logístico que tiene el objetivo de garantizar el mejor servicio al menor coste.

 

Este efectivo método, que se ha convertido en una pieza indispensable de la cadena de suministro, se realiza a través de un software que conecta los puntos de entrega y recogida con las plataformas desde las que salen y vuelven los camiones.

 

Gracias a este sistema, tu organización es capaz de:

 

  • Controlar el estado de la mercancía en tiempo real
  • Realizar un seguimiento del recorrido en tiempo real
  • Conocer el estado del vehículo, controlando en tiempo real el gasto de combustible o posibles averías
  • Anticiparse a las congestiones de tráfico
  • Diseñar rutas de manera más ágil
  • Aumentar el número de vehículos que hay en la carretera al mismo tiempo, gracias al seguimiento de cada uno de ellos
  • Mejorar la experiencia del cliente

 

Si aún no sabías que se podía hacer todo esto con la optimización de rutas, seguramente estés ya pensando que sería buena idea implementarla en tu flota de camiones. No obstante, hay dos errores bastante comunes que cometen algunas compañías de transporte a la hora de poner en marcha esta práctica: no conocer todas las funciones de las que dispone la optimización de rutas y no tener en cuenta las características de su flota.

 

Por eso, en VEOX Early Adopters  creemos que es importante que conozcas los 4 factores más importantes a tener en cuenta antes de llevar a cabo la optimización de rutas en tu organización:

Conoce las características de tu flota

Tener un total conocimiento de las características de tus vehículos es el primer paso para saber de qué manera quieres implementar la optimización de rutas a tu flota.

 

Aspectos tan básicos como saber de cuántos camiones dispone tu flota y cuántos de ellos se encuentran inactivos por reparación (y por cuánto tiempo), deben ser la mayor de tus prioridades.

 

También es de suma importancia que conozcas el límite de carga que soportan tus vehículos, así como sus dimensiones físicas, pues hay puntos por los que determinados modelos de camiones no pueden circular debido a su tamaño.

Asegúrate de tener localizado cada punto de entrega

Otro aspecto a tener en cuenta en cualquier optimización de rutas es localizar y visualizar previamente cada lugar en donde se vaya a descargar mercancía.

 

De esta manera, podrás mantener informados a tus conductores sobre las características físicas del lugar y evitarás imprevistos de última hora que puedan retrasar la entrega.

Obtén y gestiona datos de valor para la optimización de rutas: de tus empleados, clientes y mercancía

No es la primera vez que en VEOX  hablamos del inmenso valor que tienen los datos de cualquier empresa. Uno de tus grandes retos será recopilar todos aquellos datos que influyan en el rendimiento de la flota.

 

Verifica primero que cuentas con la información necesaria sobre tus empleados para coordinar la plantilla: horarios, vacaciones, licencias, etc. Una vez tengas esos datos en orden, asegúrate de recopilar datos de valor sobre tus clientes que te permitan conocerlos mejor.

 

A su vez, gestionar los datos de la mercancía que se transporta en cada ruta, como el peso o la temperatura también es de suma importancia para la correcta optimización de rutas.

Ten en cuenta las características y condiciones de cada ruta

No todas las rutas son iguales, pues hay carreteras en donde las características obligan a los conductores a realizar maniobras que consumen un mayor número de combustible o desgastan más los neumáticos.

 

Además, no todos los días sale el sol. Ten en cuenta siempre factores como el climático (lluvia, nieve, etc.) u otros tan importantes como los accidentes de tráfico o los atascos.

 

Controlar todos estos aspectos te permitirá ganar mucho más tiempo y ahorrar gran parte de la inversión realizada en la implantación de la optimización de rutas.

 

Implantar una solución de optimización de rutas garantiza una rentabilidad de la inversión bastante rápida.

 

Asegúrate de realizar un estudio preliminar antes de llevar a cabo este proceso, forma a tu equipo para que se adapte a esta nueva forma de trabajar, configura el software de optimización de rutas de acuerdo a los objetivos comerciales de la empresa, y vincula el software con las herramientas ya disponibles en la empresa, desde el CRM hasta la navegación a bordo.